Modificación de las medidas de prevención adoptadas en la fase de nueva normalidad para incluir el nuevo uso de la mascarilla en Castilla-La Mancha


Decreto 38/2020, de 21 de julio, por el que se modifica el Decreto 24/2020, de 19 de junio, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 una vez superada la fase III del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

Vigente desde 22/07/2020 | DOCM 145/2020 de 22 de Julio de 2020

Ante la aparición de nuevos brotes de infección de la pandemia de COVID-19 en la Comunidad de Castilla-La Mancha se acuerda modificar las medidas de prevención adoptadas en el Decreto 24/2020 disponiendo lo siguiente:

1.- Utilización de mascarilla:

- Se establece la obligación de usar mascarilla en la vía pública,  al aire libre, en lugares cerrados de uso público o abierto al público para las personas de 6 años en adelante, incluso cuando pueda respetarse la distancia de seguridad de 1,5 metros, e incluso si se utilizan pantallas faciales.

- Se dispone la correcta utilización de la mascarilla, que debe cubrir desde parte del tabique nasal hasta el mentón, incluido, y no debe llevar válvula exhalatoria, salvo si por el tipo de profesión se recomienda.

- Se establecen las excepciones al uso de la mascarilla, como en la práctica de deporte, por causas de fuerza mayor, mientras se esté consumiendo en los establecimientos de restauración, hostelería o bares de ocio, en las piscinas durante el baño, o se padezca de alguna enfermedad que se agrave con su uso.

- Se realiza la recomendación de usar mascarilla también en espacios privados cuando haya concurrencia de personas no convivientes incluso si se puede respetar la distancia de seguridad.

2.- Se establece la posibilidad de sancionar el incumplimiento de estas medidas de conformidad con la normativa en materia de salud pública aplicable y en el régimen sancionador previsto en el RD-Ley 21/2020, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.

El artículo 6 del Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prevé el uso obligatorio de la mascarilla para las personas de seis años en adelante en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, siempre que no resulte posible garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros. Asimismo, establece determinadas previsiones relativas, entre otras, al transporte público y al transporte privado en caso de viajeros que no conviven en el mismo domicilio.

En el marco de lo dispuesto en el Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 fue aprobado el Decreto 24/2020, de 19 de junio, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionadas por el COVID-19, una vez superada la fase III del Plan para la transición hacia una nueva normalidad. En el citado Decreto, respecto al uso de la mascarilla, el artículo 5.1.b), relativo a las obligaciones de cautela y protección, determina que el uso de la mascarilla será exigible cuando exista riesgo de no poder cumplir con la distancia de seguridad, así como cuando se prevean aglomeraciones de personas, especialmente en espacios cerrados y siempre en el transporte público. El apartado c) del mismo artículo establece la obligación de usar la mascarilla en los términos establecidos por la normativa estatal, salvo en los supuestos contemplados en el apartado 2 del artículo 6 del Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio.

El Decreto 24/2020, de 19 de junio fue modificado por el Decreto 28/2020, de 30 de junio, reformándose los artículos 4, 8, 15, 19, 23, 24, 40, 41 y 42, e incluyéndose dos capítulos nuevos, el Capítulo IX, mediante el que se determinan las medidas necesarias en los establecimientos y locales de juego y apuestas, y el Capítulo X sobre las medidas a adoptar en relación con el transporte.

El artículo 45 del citado Decreto 24/2020, de 19 de junio, contempla en el apartado 1, letra a) que en las estaciones de autobuses será obligatoria la utilización de la mascarilla en todo momento para cualquier persona que acceda, permanezca o transite por sus instalaciones. En el apartado 2 se determina, con carácter obligatorio, en todos los transportes públicos y privados, el uso de mascarillas para todos los usuarios de los mismos y para los trabajadores de los servicios de transporte que tengan contacto directo con los viajeros. Y en el apartado 3 se determina que en los transportes privados particulares y privados complementarios de personas en vehículos de hasta 9 plazas, incluido el conductor, se exime del uso de mascarillas si todos los ocupantes residen en el mismo domicilio.

Considerando que en nuestra región han aparecido en las últimas semanas algunos brotes localizados de la infección por COVID-19, correspondiendo algunos casos a personas asintomáticas, se hace necesario reforzar las condiciones de uso de las medidas de protección y, específicamente, el uso de la mascarilla, que se debe establecer con carácter obligatorio en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, desligado del mantenimiento de la distancia física interpersonal de seguridad.

El uso generalizado de la mascarilla está demostrando ser una de las medidas más eficaces para la prevención en la transmisión de la enfermedad, por ello es necesario reforzar su uso para evitar, especialmente, que las personas asintomáticas que no son conocedoras de su condición de portadoras de la infección, la transmitan. A tal fin es preciso adoptar una serie de medidas preventivas y recomendaciones dirigidas a reforzar el uso de la mascarilla entre la población, con las salvedades y excepciones por razón de la naturaleza de la actividad o de la condición personal ya previstas en la normativa estatal.

Mediante este decreto se aclara el régimen sancionador del artículo 3 del Decreto 24/2020, de 19 de junio, incluyéndose que el incumplimiento de las obligaciones reguladas en el mismo podrá ser sancionado de acuerdo con la normativa vigente en materia de salud pública y en el Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio. Y se da una nueva redacción al artículo 5 del Decreto 24/2020, de 19 de junio, determinándose los supuestos en los que es obligatorio el uso de mascarilla.

Por ser la utilización generalizada de la mascarilla una de las medidas más eficaces para la prevención en la transmisión, se contempla que este decreto entre en vigor el día de su publicación.

La competencia para la adopción y la modificación de las medidas adoptadas viene determinada por la misma normativa que fundamentaba el Decreto 24/2020, de 19 de junio, es decir, la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de medidas especiales en materia de salud pública, la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública, y la Ley 8/2000, de 30 de noviembre, de Ordenación Sanitaria de Castilla-La Mancha.

Las modificaciones dispuestas en este decreto responden a los principios de necesidad, eficacia, proporcionalidad, seguridad jurídica, transparencia y eficiencia, tal y como exige la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. A estos efectos se pone de manifiesto el cumplimiento de los principios de necesidad y eficacia dado el interés general en el que se fundamentan las medidas que se establecen, y que tienen como fin último la protección de la salud de la población, siendo el instrumento más adecuado para garantizar su consecución. La norma es acorde con el principio de proporcionalidad al contener la regulación imprescindible para la consecución de los objetivos previamente mencionados, ya que las medidas que ahora se regulan resultan proporcionadas al bien público que se trata de proteger. Igualmente, se ajusta al principio de seguridad jurídica, siendo coherente con el resto del ordenamiento jurídico. En relación con el principio de eficiencia, este decreto no impone cargas administrativas que no estén justificadas para la consecución de sus fines.

De acuerdo con lo expuesto, a propuesta de la persona titular de la Consejería de Sanidad y previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión de 21 de julio de 2020 Dispongo:

El artículo 6 del Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, prevé el uso obligatorio de la mascarilla para las personas de seis años en adelante en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, siempre que no resulte posible garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros. Asimismo, establece determinadas previsiones relativas, entre otras, al transporte público y al transporte privado en caso de viajeros que no conviven en el mismo domicilio.

En el marco de lo dispuesto en el Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 fue aprobado el Decreto 24/2020, de 19 de junio, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionadas por el COVID-19, una vez superada la fase III del Plan para la transición hacia una nueva normalidad. En el citado Decreto, respecto al uso de la mascarilla, el artículo 5.1.b), relativo a las obligaciones de cautela y protección, determina que el uso de la mascarilla será exigible cuando exista riesgo de no poder cumplir con la distancia de seguridad, así como cuando se prevean aglomeraciones de personas, especialmente en espacios cerrados y siempre en el transporte público. El apartado c) del mismo artículo establece la obligación de usar la mascarilla en los términos establecidos por la normativa estatal, salvo en los supuestos contemplados en el apartado 2 del artículo 6 del Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio.

El Decreto 24/2020, de 19 de junio fue modificado por el Decreto 28/2020, de 30 de junio, reformándose los artículos 4, 8, 15, 19, 23, 24, 40, 41 y 42, e incluyéndose dos capítulos nuevos, el Capítulo IX, mediante el que se determinan las medidas necesarias en los establecimientos y locales de juego y apuestas, y el Capítulo X sobre las medidas a adoptar en relación con el transporte.

El artículo 45 del citado Decreto 24/2020, de 19 de junio, contempla en el apartado 1, letra a) que en las estaciones de autobuses será obligatoria la utilización de la mascarilla en todo momento para cualquier persona que acceda, permanezca o transite por sus instalaciones. En el apartado 2 se determina, con carácter obligatorio, en todos los transportes públicos y privados, el uso de mascarillas para todos los usuarios de los mismos y para los trabajadores de los servicios de transporte que tengan contacto directo con los viajeros. Y en el apartado 3 se determina que en los transportes privados particulares y privados complementarios de personas en vehículos de hasta 9 plazas, incluido el conductor, se exime del uso de mascarillas si todos los ocupantes residen en el mismo domicilio.

Considerando que en nuestra región han aparecido en las últimas semanas algunos brotes localizados de la infección por COVID-19, correspondiendo algunos casos a personas asintomáticas, se hace necesario reforzar las condiciones de uso de las medidas de protección y, específicamente, el uso de la mascarilla, que se debe establecer con carácter obligatorio en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, desligado del mantenimiento de la distancia física interpersonal de seguridad.

El uso generalizado de la mascarilla está demostrando ser una de las medidas más eficaces para la prevención en la transmisión de la enfermedad, por ello es necesario reforzar su uso para evitar, especialmente, que las personas asintomáticas que no son conocedoras de su condición de portadoras de la infección, la transmitan. A tal fin es preciso adoptar una serie de medidas preventivas y recomendaciones dirigidas a reforzar el uso de la mascarilla entre la población, con las salvedades y excepciones por razón de la naturaleza de la actividad o de la condición personal ya previstas en la normativa estatal.

Mediante este decreto se aclara el régimen sancionador del artículo 3 del Decreto 24/2020, de 19 de junio, incluyéndose que el incumplimiento de las obligaciones reguladas en el mismo podrá ser sancionado de acuerdo con la normativa vigente en materia de salud pública y en el Real Decreto-Ley 21/2020, de 9 de junio. Y se da una nueva redacción al artículo 5 del Decreto 24/2020, de 19 de junio, determinándose los supuestos en los que es obligatorio el uso de mascarilla.

Por ser la utilización generalizada de la mascarilla una de las medidas más eficaces para la prevención en la transmisión, se contempla que este decreto entre en vigor el día de su publicación.

La competencia para la adopción y la modificación de las medidas adoptadas viene determinada por la misma normativa que fundamentaba el Decreto 24/2020, de 19 de junio, es decir, la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de medidas especiales en materia de salud pública, la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública, y la Ley 8/2000, de 30 de noviembre, de Ordenación Sanitaria de Castilla-La Mancha.

Las modificaciones dispuestas en este decreto responden a los principios de necesidad, eficacia, proporcionalidad, seguridad jurídica, transparencia y eficiencia, tal y como exige la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. A estos efectos se pone de manifiesto el cumplimiento de los principios de necesidad y eficacia dado el interés general en el que se fundamentan las medidas que se establecen, y que tienen como fin último la protección de la salud de la población, siendo el instrumento más adecuado para garantizar su consecución. La norma es acorde con el principio de proporcionalidad al contener la regulación imprescindible para la consecución de los objetivos previamente mencionados, ya que las medidas que ahora se regulan resultan proporcionadas al bien público que se trata de proteger. Igualmente, se ajusta al principio de seguridad jurídica, siendo coherente con el resto del ordenamiento jurídico. En relación con el principio de eficiencia, este decreto no impone cargas administrativas que no estén justificadas para la consecución de sus fines.

De acuerdo con lo expuesto, a propuesta de la persona titular de la Consejería de Sanidad y previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión de 21 de julio de 2020 Dispongo:

Artículo Único. 
Modificación del Decreto 24/2020, de 19 de junio, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 una vez superada la fase III del Plan para la transición hacia una nueva normalidad.

El Decreto 24/2020, de 19 de junio, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 una vez superada la fase III del Plan para la transición hacia una nueva normalidad, queda modificado como sigue:

Uno. El artículo 3 queda redactado como sigue:

Dos. El artículo 5 queda redactado como sigue:

DISPOSICIÓN FINAL 

Disposición Final Única. 
Entrada en vigor.

El presente decreto entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

Dado en Toledo, el 21 de julio de 2020

El Presidente

EMILIANO GARCÍA-PAGE SÁNCHEZ

El Consejero de Sanidad

JESÚS FERNÁNDEZ SANZ