Covid-19. Régimen de visitas y salidas en residencias de mayores y personas con discapacidad en Bizkaia


Orden Foral 43472/2020, de 22 de septiembre de 2020, del diputado foral de Acción Social, por la que se regulan las visitas y salidas en centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad del Territorio Histórico de Bizkaia durante la crisis sanitaria del COVID-19.

Vigente desde 24/09/2020 | BOB 184/2020 de 24 de Septiembre de 2020

Esta Orden Foral limita las visitas a una persona por persona residente con una duración máxima de una hora al día al menos dos veces por semana, salvo cuando la persona residente se encuentre en proceso de final de vida, y contempla las salidas de las personas residentes como paseos terapéuticos en espacios abiertos del entorno de la residencia acompañados por personas familiares o allegadas, salvo cuando la persona residente se encuentre en proceso de final de vida.

Los centros deben elaborar un protocolo detallado para las visitas presenciales y salidas, conteniendo las medidas organizativas, de prevención e higiene necesarias para evitar la transmisión del virus entre las personas visitantes, las residentes y las profesionales.

Para ello, la presente Orden Foral establece las condiciones que se deben garantizar para el desarrollo de las visitas y salidas con familiares y/o personas allegadas en residencias para personas mayores en situación de dependencia y con discapacidad.

Asimismo, los centros residenciales debeh llevar un registro actualizado de las personas residentes y familiares y/o allegados que participan en las visitas y salidas en las aplicaciones que, en su caso, habilite la administración foral con fines de vigilancia y prevención de la expansión de la COVID-19.

Esta Orden Foral resulta aplicable también a otro tipo de centros de servicios sociales autorizados cuando en la población residente concurran circunstancias análogas.

 

El Gobierno Vasco, mediante orden de 14 de agosto de 2020, de la Consejera de Salud, ha reactivado formalmente el Plan de Protección Civil de Euskadi, ante la situación generada por la alerta sanitaria derivada de la propagación del COVID-19. Renglón seguido, el Lehendakari, mediante Decreto 17/2020, de 15 de agosto, avoca para sí la dirección del Plan de Protección Civil de Euskadi, ante la situación generada por la alerta sanitaria derivada de la propagación del COVID-19, de forma extraordinaria.

Anteriormente, la Administración General del Estado a través del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, declaraba el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, durante quince (15) días, prorrogados en varias ocasiones. Su última prorroga, realizada mediante el Real Decreto 555/2020, de 5 de junio, establece en su artículo 5 que la superación de todas las fases previstas en el Plan para la desescalada de las medidas extraordinarias adoptadas para hacer frente a la pandemia de COVID-19, determinará que queden sin efecto las medidas derivadas de la declaración del estado de alarma. El artículo 6 del citado Real decreto señala «que cada Administración conservará las competencias que le otorga la legislación vigente en la gestión ordinaria de sus servicios para adoptar las medidas que estime necesarias en el marco de las órdenes directas de la autoridad competente a los efectos del estado de alarma y sin perjuicio de lo establecido en los artículos 3 y 5».

Así, en base a la Ley 12/2008 de Servicios Sociales de 5 diciembre, el Decreto de 185/2015, de 6 de octubre, de cartera de prestaciones y servicios del Sistema Vasco de Servicios Sociales y el Decreto 126/2019, de 30 de julio, de centros residenciales para las personas mayores en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco, este Departamento es competente para dictar las instrucciones precisas para el correcto funcionamiento de los centros y garantizar la salud de las personas usuarias y profesionales.

Así, considerando que el contacto con la familia o las personas más próximas es un derecho y una necesidad de las personas residentes en cualquier tipo de centro, el Departamento de acción Social aprobó Orden Foral 26520/2020, de 26 de mayo, del diputado foral de Acción Social, por la que se regulan las visitas a centros residenciales de personas mayores, personas con discapacidad y de menores en situación de desprotección autorizados en el Territorio Histórico de Bizkaia durante la crisis sanitaria del COVID-19. Las visitas constituyen una medida de prevención del sufrimiento y deterioro psicológico de las personas mayores y/o con discapacidad y de sus personas allegadas, como consecuencia de las medidas tomadas para prevenir la transmisión del virus.

Esta Orden Foral 26520/2020, de 26 de mayo, fue sustituida por la Orden Foral 38986/2020, de 20 de agosto, del diputado foral de Acción Social, por la que se regulan las visitas a centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad del Territorio Histórico de Bizkaia durante la crisis sanitaria del COVID-19, atendiendo a lo establecido en la Orden de 19 de agosto de 2020, de la Consejera de Salud, de tercera modificación del anexo de la Orden de 18 de junio de 2020, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, a la vista de la evolución de la situación.

Dentro del marco de la Orden de 19 de agosto de 2020, de la Consejera de Salud, atendiendo a la evidencia científica disponible hasta la fecha y los protocolos de vigilancia epidemiológica actualizados, las visitas deben ser complementadas con salidas, materializándose prioritariamente como paseos terapéuticos, al tratarse de una medida terapéutica que contribuye a minimizar la repercusión que el confinamiento genera en las personas ingresadas en centros residenciales, así como una actividad que pretende contribuir al cuidado y promoción de la salud.

Por todo lo anterior, mediante esta Orden Foral se vienen a regular conjuntamente las salidas y las visitas, puesto que constituyen elementos esenciales en la salud física y emocional de las personas residentes, al mismo tiempo que se aplican las pautas de prevención en relación con la COVID-19.

Por tal motivo y en base a lo establecido en la Norma Foral 3/87 de 13 de febrero, sobre Elección, Organización, Régimen y Funcionamiento de las Instituciones Forales del Territorio Histórico de Bizkaia,

RESUELVO:

El Gobierno Vasco, mediante orden de 14 de agosto de 2020, de la Consejera de Salud, ha reactivado formalmente el Plan de Protección Civil de Euskadi, ante la situación generada por la alerta sanitaria derivada de la propagación del COVID-19. Renglón seguido, el Lehendakari, mediante Decreto 17/2020, de 15 de agosto, avoca para sí la dirección del Plan de Protección Civil de Euskadi, ante la situación generada por la alerta sanitaria derivada de la propagación del COVID-19, de forma extraordinaria.

Anteriormente, la Administración General del Estado a través del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, declaraba el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, durante quince (15) días, prorrogados en varias ocasiones. Su última prorroga, realizada mediante el Real Decreto 555/2020, de 5 de junio, establece en su artículo 5 que la superación de todas las fases previstas en el Plan para la desescalada de las medidas extraordinarias adoptadas para hacer frente a la pandemia de COVID-19, determinará que queden sin efecto las medidas derivadas de la declaración del estado de alarma. El artículo 6 del citado Real decreto señala «que cada Administración conservará las competencias que le otorga la legislación vigente en la gestión ordinaria de sus servicios para adoptar las medidas que estime necesarias en el marco de las órdenes directas de la autoridad competente a los efectos del estado de alarma y sin perjuicio de lo establecido en los artículos 3 y 5».

Así, en base a la Ley 12/2008 de Servicios Sociales de 5 diciembre, el Decreto de 185/2015, de 6 de octubre, de cartera de prestaciones y servicios del Sistema Vasco de Servicios Sociales y el Decreto 126/2019, de 30 de julio, de centros residenciales para las personas mayores en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco, este Departamento es competente para dictar las instrucciones precisas para el correcto funcionamiento de los centros y garantizar la salud de las personas usuarias y profesionales.

Así, considerando que el contacto con la familia o las personas más próximas es un derecho y una necesidad de las personas residentes en cualquier tipo de centro, el Departamento de acción Social aprobó Orden Foral 26520/2020, de 26 de mayo, del diputado foral de Acción Social, por la que se regulan las visitas a centros residenciales de personas mayores, personas con discapacidad y de menores en situación de desprotección autorizados en el Territorio Histórico de Bizkaia durante la crisis sanitaria del COVID-19. Las visitas constituyen una medida de prevención del sufrimiento y deterioro psicológico de las personas mayores y/o con discapacidad y de sus personas allegadas, como consecuencia de las medidas tomadas para prevenir la transmisión del virus.

Esta Orden Foral 26520/2020, de 26 de mayo, fue sustituida por la Orden Foral 38986/2020, de 20 de agosto, del diputado foral de Acción Social, por la que se regulan las visitas a centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad del Territorio Histórico de Bizkaia durante la crisis sanitaria del COVID-19, atendiendo a lo establecido en la Orden de 19 de agosto de 2020, de la Consejera de Salud, de tercera modificación del anexo de la Orden de 18 de junio de 2020, sobre medidas de prevención necesarias para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, a la vista de la evolución de la situación.

Dentro del marco de la Orden de 19 de agosto de 2020, de la Consejera de Salud, atendiendo a la evidencia científica disponible hasta la fecha y los protocolos de vigilancia epidemiológica actualizados, las visitas deben ser complementadas con salidas, materializándose prioritariamente como paseos terapéuticos, al tratarse de una medida terapéutica que contribuye a minimizar la repercusión que el confinamiento genera en las personas ingresadas en centros residenciales, así como una actividad que pretende contribuir al cuidado y promoción de la salud.

Por todo lo anterior, mediante esta Orden Foral se vienen a regular conjuntamente las salidas y las visitas, puesto que constituyen elementos esenciales en la salud física y emocional de las personas residentes, al mismo tiempo que se aplican las pautas de prevención en relación con la COVID-19.

Por tal motivo y en base a lo establecido en la Norma Foral 3/87 de 13 de febrero, sobre Elección, Organización, Régimen y Funcionamiento de las Instituciones Forales del Territorio Histórico de Bizkaia,

RESUELVO:

Primero: 

Establecer la forma en que se pueden desarrollar las visitas de familiares y/o personas allegadas y las salidas en centros residenciales para personas mayores en situación de dependencia y para personas con discapacidad del Territorio Histórico de Bizkaia.

Segundo: 

Las visitas se limitarán a una persona por persona residente, extremando las medidas de prevención, y con una duración máxima de una hora al día.

Tercero: 

Las salidas de las personas residentes serán, prioritariamente, paseos terapéuticos, en espacios abiertos del entorno de la residencia acompañados por personas familiares o allegadas.

Cuarto: 

Lo establecido en el resuelvo primero y segundo de esta orden foral podrá ser exceptuado cuando la persona residente se encuentre en proceso de final de vida, entendiéndose éste como, no solo el momento de la agonía sino, la situación terminal, de manera que sea posible la expresión de los afectos y la resolución de asuntos pendientes, acciones necesarias para un buen morir.

La concurrencia de estas circunstancias será determinada, en informe motivado, por el equipo multidisciplinar del centro y quedará documentado en la historia social de la persona residente.

Quinto: 

Se posibilitarán, al menos, visitas dos veces por semana por persona residente y, preferiblemente, la realizará la misma persona.

El centro autorizará mayores frecuencias y diversidad de las visitas y salidas en función de las circunstancias personales de la persona residente, vínculo y dinámica previa a la declaración el estado de alerta sanitaria.

Sexto: 

Las visitas presenciales reguladas en esta orden deberán ser completadas con otros sistemas alternativos y telemáticos de interacción entre la persona residente y su familia o personas allegadas, como videollamadas o videoconferencias.

En este sentido, se prestará especial atención a las situaciones cognitivas que imposibiliten la comprensión de la situación y/o el uso de medios alternativos de contacto con familiares y/o personas allegadas u otras psico-emocionales donde los/las profesionales consideren que el perjuicio para el bienestar de la persona residente derivado del aislamiento social debe evitarse. Así, se deberán autorizar mayores frecuencias a la establecidas en el resuelvo quinto de esta orden foral.

Séptimo: 

Cada centro elaborará un protocolo detallado para las visitas presenciales y salidas, adaptado a la estructura y características concretas del centro, conteniendo las medidas organizativas, de prevención e higiene necesarias para evitar la transmisión del virus entre las personas visitantes, las residentes y las profesionales, adaptado a los protocolos en vigor en cada momento.

Este documento deberá ser aprobado por el equipo multidisciplinar del centro y el máximo referente asistencial del mismo, y deberá estar a disposición del Servicio de Inspección y Control del Departamento de Acción Social.

Octavo: 

Las condiciones comunes que se deben garantizar para el desarrollo de las visitas y salidas con familiares y/o personas allegadas en residencias para personas mayores en situación de dependencia y con discapacidad serán, al menos, las siguientes:

A) Se extremarán las medidas de higiene de manos e higiene respiratoria, con el uso de los equipos de protección individual que fueran necesarios.

B) Se organizará de manera que la distancia mínima con cualquier otra persona del centro sea de, al menos, 2 metros.

C) Las salidas o visitas, según el caso, serán preferiblemente con la misma persona del exterior, aunque se podrán hacer excepciones en función de las circunstancias.

D) En el acceso o punto de encuentro, se ubicará un dispensador de gel hidroalcohólico y una infografía con el método adecuado para desinfectar las manos, lo que hará antes y después de la visita o paseo.

E) Previamente a la visita o salida se informará de las normas de higiene a respetar, de la ubicación del lugar del encuentro y la forma de acceder al mismo.

F) La persona residente -siempre que sea posibley la persona acompañante deberá llevar mascarilla y utilizar gel hidroalcohólico antes y después de la visita.

G) Se evitará la entrega de objetos del exterior a la persona residente. En caso de producirse, se informará de dónde depositarlo para que pueda ser desinfectado antes de entregárselo a la persona residente.

Noveno: 

Las condiciones específicas que se deben garantizar para el desarrollo de las visitas presenciales de familiares y/o personas allegadas en residencias para personas mayores en situación de dependencia y con discapacidad serán, al menos, las siguientes:

A) Los horarios deberán programarse de forma que posibilite al familiar realizar la visita y se evite el cruce físico entre visitantes, escalonándose a lo largo del día.

B) Una persona responsable del centro supervisará la aplicación de las normas de higiene y el uso de las protecciones establecidas, tomará la temperatura, y preguntará a la persona acompañante si presenta síntomas relacionados con COVID-19, en cuyo caso se suspenderá la visita.

C) Las visitas se realizarán, en la medida de lo posible, fuera de la zona de habitabilidad, evitando la habitación de la persona residente, excepto si median causas de fuerza mayor. Éste será lo más próximo posible al exterior, para evitar tránsitos innecesarios, y en un espacio amplio y ventilado.

D) El recorrido estará bien señalizado -o se hará en compañía de profesionales del centro y no se cruzará con circuitos de circulación de las personas residentes.

E) Si la persona residente está diagnosticada con COVID-19, en todo caso, las personas visitantes deberán utilizar equipos de protección individual completos con mascarilla FFP2, guantes, pantalla, calzas y bata.

F) Como norma general, se respetará la pauta de distancia física de 2 metros también entre la persona residente y visitante, si bien se aceptará el contacto físico, siempre con mascarilla e higiene de manos.

G) El mobiliario que puedan tocar tanto la persona residente como la visitante será desinfectado entre visita y visita.

Décimo: 

Las condiciones específicas que se deben garantizar para el desarrollo de las salidas con familiares y/o personas allegadas en residencias para personas mayores en situación de dependencia y con discapacidad serán, al menos, las siguientes:

A) Una persona responsable del centro supervisará la aplicación de las normas de higiene y el uso de las protecciones establecidas, tomará la temperatura, y preguntará a la persona acompañante si presenta síntomas relacionados con COVID-19, en cuyo caso se suspenderá la salida. Asimismo, se le recordara la obligación de informar al centro residencial si en los días siguientes al paseo presenta síntomas compatibles con COVID-19.

B) La persona acompañante esperará a la entrada del centro residencial al profesional de referencia que acompañará a la persona residente. En los centros residenciales que, dentro del recinto, cuentan con una zona exterior y/o jardín, se habilitarán circuitos específicos, bien señalizados, para ofrecer a residentes y familiares la realización de estos paseos terapéuticos, en un entorno más seguro, siempre garantizando que no se produzcan contactos con otros u otras residentes.

C) Una vez finalizado el paseo, el personal del centro despedirán al familiar y se encargarán de acompañar al residente a donde proceda (salón, comedor o habitación), realizando todos, una correcta higiene de manos y las medidas de higiene oportunas pautadas por el centro.

Decimoprimero: 

El centro residencial llevará un registro actualizado de las personas residentes y familiares y/o allegados que participan en las visitas y salidas en las aplicaciones que, en su caso, habilite la administración foral con fines de vigilancia y prevención de la expansión de la COVID-19.

Décimosegundo: 

Las personas visitantes, acompañantes en las salidas, familiares y/o allegados aceptan cumplir las pautas establecidas en esta Orden Foral, atendiendo a las indicaciones que las personas responsables de los centros les realicen en cada momento.

Decimotercero: 

Las condiciones establecidas en esta Orden Foral para el desarrollo de las visitas y salidas podrán verse moduladas, hasta su suspensión temporal, con motivo de la situación epidemiológica del centro y de la comunidad o municipio en que se inserta el centro, debiendo estar comunicadas por el Servicio de Inspección y Control del Departamento de Acción Social, o cualquier otra autoridad pública competente.

Decimocuarto: 

Será aplicable lo aquí establecido para otro tipo de centros de servicios sociales autorizados cuando en la población residente concurran circunstancias análogas.

Decimoquinto: 

La presente Orden Foral entra en vigor el mismo día de su publicación en el «Boletín Oficial de Bizkaia» y se mantendrá en vigor en tanto en cuanto no cambien las circunstancias de la crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19.

DISPOSICIONES DEROGATORIAS. 

Disposición Derogatoria. 

Queda derogada la Orden Foral 38986/2020, de 20 de agosto, del diputado foral de Acción Social, por la que se regulan las visitas a centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad del Territorio Histórico de Bizkaia durante la crisis sanitaria del COVID-19.

En Bilbao, a 22 de septiembre de 2020.

El diputado foral de Acción Social, SERGIO MURILLO CORZO